miércoles, 25 de enero de 2012

JUAN SIN MIEDO

Érase una vez, en una pequeña aldea, un anciano padre con sus dos hijos. El mayor era trabajador y llenaba de alegría y de satisfacción el corazón de su padre, mientras el más joven sólo le daba disgustos. Un día el padre le llamó y le dijo:
- Hijo mío, sabes que no tengo mucho que dejaros a tu hermano y a ti, y sin embargo aún no has aprendido ningún oficio que te sirva para ganarte el pan. ¿Qué te gustaría aprender?
Y le contestó Juan:
- Muchas veces oigo relatos que hablan de monstruos, fantasmas,… y al contrario de la gente, no siento
miedo. Padre, quiero aprender a sentir miedo.
El padre, enfadado, le gritó:
- Estoy hablando de tu porvenir, y ¿tú quieres aprender a tener miedo? Si es lo que quieres, pues márchate a aprenderlo.
Juan recogió sus cosas, se despidió de su
hermano y de su padre, y emprendió su camino.

Cerca de un molino encontró a un sacristán con el que entabló conversación. Se presentó como Juan Sin Miedo.
- ¿Juan Sin Miedo? ¡Extraño
nombre! - Se sorprendió el sacristán.
- Verás, nunca he conocido el miedo, he partido de mi casa con la intención de que alguien me pueda mostrar lo que es, - dijo Juan
- Quizá pueda ayudarte: Cuentan que más allá del valle, muy lejos, hay un castillo encantado por un malvado mago. El monarca que allí gobierna ha prometido la mano de su linda hija a aquel que consiga recuperar el castillo y el tesoro. Hasta ahora, todos los que lo intentaron huyeron asustados o murieron de miedo.
- Quizá, quizá allí pueda sentir el miedo, se animó Juan.

Juan decidió caminar, vislumbró a lo lejos las torres más altas de un castillo en el que no ondeaban banderas. Se acercó y se dirigió a la residencia del rey. Dos guardias reales cuidaban la puerta principal. Juan se acercó y dijo:
- Soy Juan Sin Miedo, y deseo ver a vuestro Rey. Quizá me permita entrar en su castillo y sentir eso a lo que llaman miedo.


El más fuerte le acompañó al Salón del Trono. El monarca expuso las condiciones que ya habían escuchado otros candidatos: si consigues pasar tres noches seguidas en el castillo, derrotar a los espíritus y devolverme mi tesoro, te concederé la mano de mi amada y bella hija, y la mitad de mi reino como dote.

- Se lo agradezco, su Majestad, pero yo sólo he venido para saber lo que es el miedo, le dijo Juan.
"Qué hombre tan valiente, qué honesto", pensó el rey, "pero ya guardo pocas esperanzas de recuperar mis dominios,...tantos han sido los que lo han intentado hasta ahora..."

Juan sin Miedo se dispuso a pasar la primera noche en el castillo. Le despertó un alarido impresionante.
- ¡Uhhhhhhhhh! Un espectro tenebroso se deslizaba sobre el suelo sin tocarlo.

- ¿Quién eres tú, que te atreves a
despertarme? - preguntó Juan.
Un nuevo alarido por respuesta, y Juan Sin Miedo le tapó la boca con una bandeja que adornaba la mesa. El espectro quedó mudo y se deshizo en el aire.

A la mañana siguiente el soberano visitó a Juan Sin Miedo y pensó: "Es sólo una pequeña batalla. Aún quedan dos noches". Pasó el día y se fue el
sol. Como la noche anterior, Juan Sin Miedo se disponía a dormir, pero esta vez apareció un fantasma espantoso que lanzó un bramido: ¡Uhhhhhhhhhh! Juan Sin Miedo cogió un hacha que colgaba de la pared, y cortó la cadena que el fantasma arrastraba la bola. Al no estar sujeto, el fantasma se elevó y desapareció.

El rey le visitó al amanecer y pensó: "Nada de esto habrá servido si no repite la hazaña una vez más". Llegó el tercer atardecer, y después, la noche. Juan Sin Miedo ya dormía cuando escuchó acercarse a una momia espeluznante.


Y preguntó:
- Dime qué motivo tienes para interrumpir mi
sueño.
Como no contestaba, agarró un extremo de la venda y tiró. Retiró todas las vendas y encontró a un mago:
- Mi magia no vale contra ti. Déjame libre y romperé el encantamiento.

La ciudad en pleno se había reunido a las puertas del castillo, y cuando apareció Juan Sin Miedo el soberano dijo: "¡Cumpliré mi promesa!" Pero no acabó aquí la historia: cierto día en que el ahora príncipe dormía, la princesa decidió sorprenderle regalándole una pecera. Pero tropezó al inclinarse, y el contenido, agua y peces cayeron sobre el lecho que ocupaba Juan.


- ¡Ahhhhhh! - Exclamó Juan al sentir los peces en su cara - ¡Qué miedo! La princesa reía viendo cómo unos simples peces de colores habían asustado al que permaneció impasible ante espectros y aparecidos: Te guardaré el secreto, dijo la princesa. Y así fue, y aún se le conoce como Juan Sin Miedo.

EL CUERVO Y LA ZORRA


Erase en cierta ocasión un cuervo, el de más negro plumaje, que habitaba en el bosque y que tenía cierta fama de vanidoso. Ante su vista se extendían campos, sembrados y jardines llenos de florecillas...

 Y una preciosa casita blanca, a través de cuyas abiertas ventanas se veía al ama de la casa preparando la comida del dia. -Un queso!- murmuró el cuervo, y sintió que el pico se le hacía agua.

El ama de la casa, pensando que así el queso se mantendría más fresco, colocó el plato con su contenido cerca de la abierta ventana. -que queso tan sabroso!- volvió a suspirar el cuervo, imaginando que se lo apropiaba Voló el ladronzuelo hasta la ventana, y tomando el queso en el pico, se fue muy contento a saborearlo sobre las ramas de un árbol.

Todo esto que acabamos de referir había sido visto también por una astuta zorra, que llevaba bastante tiempo sin comer. En estas circunstancias vio la zorra llegar ufano al cuervo a la más alta rama del arbol.

-Ay, si yo pudiera a mi vez robar a ese ladrón! -Buenos días, señor cuervo. El cuervo callaba. Miró hacia abajo y contempló a la zorra, amable y sonriente. -Tenga usted buenos días -repitió aquella, comenzando a adurarle de esta manera. -Vaya, que está usted bien elegante con tan bello plumaje! El cuervo, que, como ya sabemos era vanidoso, siguió callado, pero contento al escuchar tales elogios. -Sí, sí prosiguió la zorra. Es lo que siempre digo.

No hay entre todas las aves quien tenga la gallardía y belleza del señor cuervo. El ave, sobre su rama, se esponjaba lleno de satisfacción. Y en su fuero interno estaba convencido de que todo cuanto decía el animal que estaba a sus pies era verdad. Pues, acaso había otro plumaje más lindo que el suyo? Desde abajo volvió a sonar, con acento muy suave y engañoso, la voz de aquella astuta: -Bello es usted, a fe mía, y de porte majestuoso. Como que si su voz es tan hermosa como deslumbrante es su cuerpo, creo que no habrá entre todas las aves del mundo quien se le pueda igualar en perfección.

Al oír aquel discurso tan dulce y halagueño, quiso demostrar el cuervo a la zorra su armonía de voz y la calidad de su canto, para que se convenciera de que el gorjeo no le iba en zaga a su plumaje. Llevado de su vanidad, quiso cantar. Abrió su negro pico y comenzó a graznar, sin acordarse de que así dejaba caer el queso. Que más deseaba la astuta zorra! Se apresuró a coger entre su dientes el suculento bocado.

Y entre bocado y bocado dijo burlonamente a la engañada ave: -Señor bobo, ya que sin otro alimento que las adulaciones y lisonjas os habéis quedado tan hinchado y repleto, podeis ahora hacer la digestión de tanta adulación, en tanto que yo me encargo de digerir este queso. Nuestro cuervo hubo de comprender, aunque tarde, que nunca debió admitir aquellas falsas alabanzas.

 Desde entonces apreció en el justo punto su valía, y ya nunca más se dejó seducir por elogios inmerecidos.


Y cuando, en alguna ocasión, escuchaba a algún adulador, huía de él, porque, acordándose de la zorra, sabía que todos los que halagan a quien no tiene meritos, lo hacen esperando lucrarse a costa del que linsonjean.

Y el cuervo escarmentó de esta forma para siempre.

FIN

EL ANGEL JUGUETON

Todos los niños tienen un ángel de la guarda que les guía, les cuida y les protege. Eso al menos es lo que me decía mi mamá, que al darme el beso de buenas noches, siempre repetíamos la misma conversación:
- Que sueñes con los angelitos, mi amor
- ¿Quiénes son los angelitos, mamá?
- Son los enviados de Dios que se encargan de cuidar, proteger y guiar a cada niño, porque como Dios solo no lo puede hacer, necesita de ellos para que le ayuden.
- ¿Y todos los niños tenemos un ángel que nos cuida?
- Así es hijo.
- Pues entonces yo quiero soñar con él para conocerle y que me cuente muchas cosas.
- Buenas noches, mamá
- Buenas noches, hijo
Esta conversación se repetía todos los días porque Juan necesitaba escucharla para convencerse de que tenía un ángel muy cerca de él que le cuidaba y protegía.
Pero a pesar de ello, no sabía nada de él porque nunca soñaba con él, ni se dejaba ver, ni oír.
A veces Juan se hacía el encontradizo porque se imaginaba que podía estar detrás de él, y zas, se daba media vuelta enseguida para pillarlo infraganti, pero nada, ni por esas, allí tampoco estaba su amigo el ángel.
Un día Juan se puso malito, le dolía tanto la barriguita que se metió en la cama bien abrigado.
Tenía mucha fiebre y deliraba un poco hasta que por fin se durmió, sin esperanza, una vez más, de encontrarse en sueños con su ángel de la guarda.
Pero esa noche fue distinto. Empezó a soñar, y se vio bailando, cantando, riendo mucho y haciendo juegos de magia y de circo como los payasos.
Soñaba y soñaba con tantas cosas bonitas que era inmensamente feliz, porque además también hacia felices a otros niños.
Cuando de pronto, cayó en la cuenta de que tanta alegría y tanta felicidad no podían provenir solamente de él, y fue entonces cuando escuchó la voz de su ángel que le decía:
- Cuando tú eres feliz, soy yo el que te infunde la alegría, la risa, el canto y el baile, pero cuando estás triste yo también estoy contigo apoyándote y ayudándote para que la alegría brote pronto de nuevo en tu corazón. Por eso aunque no me veas, ahora ya sabes que estoy siempre contigo, cuando estás feliz y también cuando estás triste.
Cuando se despertó de su sueño, la fiebre y el dolor de tripa se le habían pasado y se encontraba radiante, feliz, entusiasta. Por fin había comprendido la misión que los ángeles guardianas tienen para cada niño.
Y un lazo de complicidad muy fuerte se estableció entre ellos. Tan fuerte, tan fuerte, que ni el mismo Dios podría romperlo.

FIN

DIARIO DE UNA CANCION (RAFAEL VALCARCEL)

“Esta mañana arrojé el diario contra la pared. No estoy segura de por qué lo hice. Antes pensaba que los periódicos se centraban en las tragedias, pero ahora sé que lo único que les atrae es la violencia, que la muerte sin ella no interesa, por más que sea colectiva y te deje sola, que es la tragedia más grande que hay”. Así comenzaba el diario personal de Eriel, el que durante una década estuvo a la venta en una feria callejera de objetos usados, el que nadie compró al ojear sus primeras páginas y el que hace dos semanas fue adquirido por el Reina Sofía al conocer el contenido de todas las demás.
Cabe puntualizar que las notas no eran registradas con fechas, pero dicho documento adquiere la categoría de diario, y no de libro de apuntes, porque Eriel, cada vez que escribía, señalaba si era un lunes, jueves o sábado; envolviendo una historia lineal en una secuencia circular de días de la semana. Sin embargo, por los datos registrados y las averiguaciones realizadas por la actual institución propietaria, se estima que las vivencias descritas transcurrieron entre 1974 y 1979.
Un viernes en el que Eriel cayó en una de sus recurrentes depresiones, fue socorrida por un débil recuerdo extraído de su infancia, cuando sus padres le aplacaban sus ganas de ser mayor, cantándole:
Si de verdad quieres crecer y no envejecer
nunca vayas deprisa ni tampoco lento
el secreto es ir a la inversa del tiempo
pero nunca deprisa ni tampoco lento
sólo hay que ir a la velocidad del tiempo
para así comenzar a crecer y no envejecer
El que acelera el paso descubre la nostalgia
el que se queda en el momento se queda
mas el que decide crecer conservando al niño
avanza hacia atrás recuperando su inicio
y los recuerdos que traspasan el ombligo (bis)…”.
Cuando era niña no le prestaba mucha atención a la letra, sólo se dejaba llevar por la melodía que la hacía sentir arropada por un hogar. Recordaba algo más que la voz cálida de sus padres, recordaba cada uno de los instrumentos que armonizaban la letra; y, envuelta en esas sensaciones, comenzó a sentirse bien, verdaderamente bien. Era como si el recuerdo pasara a ser un presente que la introducía en un espacio donde la tristeza y la rabia estaban prohibidas. No obstante, el hambre y luego el sueño la sacaron de su burbuja, pero la sonrisa se quedó en su rostro.
A la mañana siguiente, Eriel se despertó con la firme idea de conseguir esa canción –cruzada que marcó el interés del museo por el diario–. Recorrió todas las discográficas de su ciudad sin éxito, y tampoco lo tuvo al preguntarle a sus amigos y conocidos. A raíz de eso, dejó su trabajo, cogió una mochila y recorrió todos los países hispanohablantes durante unos cuatro años.
Debido al desconocimiento de los entendidos, y no entendidos, decidió preguntarle a cualquier desconocido si le sonaba esa canción (Eriel estaba segura de que no era una canción inventada por sus padres, porque recordaba con claridad la música, y ellos no sabían tocar ningún instrumento ni mucho menos componer). Así que Eriel ingenió muchas formas para llegar a la gente y otras tantas para conseguir financiación, que fueron narradas hasta la penúltima página del diario. Coordinó una serie de obras con el Teatro de los Andes para adentrarse en decenas de comunidades recónditas, convenció a Alberto Spinetta y a Mercedes Sosa para realizar actuaciones en varias ciudades y pueblos de Argentina… y montó un centenar de acciones con actores callejeros y músicos de 18 países. Pero ninguna persona le dio lo que buscaba.
Al terminar su diario, en el lunes final, Eriel escribió: Convencida de que yo era quien le había puesto instrumentos a esa canción familiar, decidí irme a cualquier parte. Estiré la mano y un autobús amarillo se detuvo. Había un asiento vacío junto a la ventana, al lado de un niño que llevaba un mandil con el nombre Gonzalo bordado en el pecho. El bus comenzó a moverse mientras yo no podía retener las lágrimas de impotencia, de fracaso. Traté de animarme para no llamar la atención y por manía comencé a tararear la melodía de mi canción. Y ese niño, Gonzalo, comenzó a cantar, y le siguió un joven canoso, y después un hombre muy arrugado que estaba delante, y siguieron todos los demás, hasta el chofer. Era hermoso escucharlos…

El que acelera el paso descubre la nostalgia
el que se queda en el momento se queda
mas el que decide crecer conservando al niño
avanza hacia atrás recuperando su inicio
y los recuerdos que traspasan el ombligo

Si de verdad quieres crecer y no envejecer
recuerda que el juego es el principio de todo
y recuerda que ser parte es el único modo
pero es necesario que recuerdes ante todo
que sin arrugas nunca encontrarás el modo
de retomar las huellas para no envejecer…
Y mientras los escuchaba, me di cuenta de que el bus avanzaba marcha atrás

martes, 24 de enero de 2012

LAS CIENCIAS SOCIALES, SU ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE EN LA EDUCACIÓN BÁSICA

LAS  CIENCIAS  SOCIALES
Su conocimiento en necesario para vivir en sociedad


PARA VIVIR EN SOCIEDAD NECESITAMOS
lConocer el espacio en que vivimos, que servirá entre otras cosas para establecer los límites donde habitar.(GEOGRAFÍA)
lUn  conjunto  de  conocimientos   altamente matematizados para el control de la producción, distribución y consumo, para  que la sociedad pueda seguir existiendo.(ECONOMÍA)
lSaber como organizar las actividades humanas de manera que produzcan beneficios netos y no pérdidas (ADMINISTRACIÓN).
PARA VIVIR EN SOCIEDAD NECESITAMOS
lConocer sobre la población su estructura y dinámica.(DEMOGRAFÍA)
lSaber sobre nuestras capacidades y creaciones estéticas ( ARTE)
lConocer el conjunto de signos con significados compartidos que nos permiten comunicarnos e interactuar  unos con otros.( SEMIÓTICA), ETC.


LA ORIENTACION PARA LA FAMILIA


Orientación Educativa para la Vida Familiar


La Orientación Educativa para la Vida Familiar está cobrando cada vez más importancia en nuestra sociedad por la necesidad que sienten muchas familias de recibir asesoramiento para cumplir adecuadamente su rol educativo y parental con respecto a sus hijos.

El rol socializador de la familia está universalmente aceptado en todas las sociedades por las funciones asistenciales, educativas y adaptativas que realiza tanto con los menores como con los adultos, contribuyendo a su desarrollo personal y también al desarrollo de la sociedad al generar capital social (Baumrid, 1973; Musitu, Buelga, Lila, y Cava, 2001; Pérez Díaz, Rodríguez y Sánchez, 2001). Por ello, se entiende que la familia constituye un núcleo fundamental de la sociedad. Esta función socializadora se hace especialmente relevante con los menores, a quienes se entiende que hay que proteger para garantizar los derechos propios de la Infancia (Naciones Unidas, 1959).
Los padres y madres quieren lo mejor para sus hijos, para su desarrollo y bienestar personal. Para ello, cuentan en este momento con mejores condiciones socio-económicas y de dotación de recursos y servicios culturales y sociales de los que contaron otros padres y madres en épocas pasadas. Pero, a la vez, la complejidad de factores que operan en la sociedad actual (diversidad social y personal, multiculturalidad, cada vez más sofisticadas tecnologías y medios de información y comunicación, incorporación de la mujer al mundo laboral, cambio de valores y de formas de interacción y convivencia, entre otros), unidos a los cambios de estructura que tienen lugar en muchas familias como resultado de procesos de separación, divorcio y creación de nuevas relaciones de pareja, así como la dedicación de un amplio espacio de tiempo diario por parte de los dos progenitores a funciones laborales fuera del hogar, hacen que los padres y madres perciban que educar a los menores y jóvenes en la actualidad sea un proceso más complejo de lo que lo fue en momentos anteriores.
De modo, que la dotación de mayores recursos sociales y culturales del momento actual no siempre lleva asociada necesariamente una percepción de mayor seguridad en el modo y dinámicas con que los padres y madres educan a sus hijos. Especialmente en la etapa de la adolescencia incrementa el riesgo de abandono escolar, de fracaso académico, de consumo de drogas, de embarazos prematuros y de fuertes conflictos interpersonales, lo que lleva a la mayoría de los padres y madres a preguntarse ¿cómo hacer para prevenir estos problemas? Y, en caso de que aparezcan ¿cómo hacer para afrontarlos? En muchas ocasiones, los padres y madres buscan apoyo contrastando sus experiencias parentales con las de otros padres y madres o consultando al profesorado en los centros escolares. Pero no siempre, ni unos ni otros, encuentran las respuestas apropiadas.
Por ello, la Orientación Educativa para la Vida Familiar se hace cada vez más necesaria en la sociedad actual. En otros trabajos y publicaciones hemos definido y concretado los objetivos, principios y contenidos de esta disciplina (Martínez González, 1999; 2001; Martínez González, Pérez Herrero y Álvarez Blanco, 2007). Baste recordar en este momento que se trata de un servicio de apoyo a las familias, que puede contribuir, de darse las condiciones adecuadas, al desarrollo humano y personal de todos los componentes del sistema familiar, ya sean menores o adultos, en todas las etapas de su desarrollo biológico y evolutivo y en cualquier tipo de familia con independencia de su estructura, dinámica interna o de cualquier otro factor de diversidad. La Orientación Educativa para la Vida Familiar está dirigida a todas las familias, tengan o no problemáticas de convivencia interna en distintos grados. Tiene una finalidad fundamentalmente formativa, preventiva y no tanto terapéutica, y actúa desde un enfoque de intervención comunitaria. Por eso, los programas y acciones de orientación educativa familiar pueden desarrollarse tanto en centros escolares como en centros sociales, centros de salud, centros de servicios sociales o en cualquier otra entidad o institución que busque facilitar el ejercicio positivo del rol parental y el bienestar del menor y de la convivencia familiar.
Los efectos positivos que se derivan de esta orientación no se agotan en las personas ni en las familias sobre las que actúa directamente, sino que trascienden a la sociedad, al considerarse que la familia es una estructura básica de aquella, que contribuye con sus dinámicas internas a la formación de la ciudadanía –tanto de los menores como de los adultos-. De aquí, que en el momento actual se considere que la familia no tiene solo una dimensión privada, sino también pública (Consejo de Europa, 2006) y, por tanto, deba ser atendida con apoyos y recursos sociales. Estos apoyos pueden concretarse y dirigirse, entre otros, al ámbito de la educación familiar, de la orientación y mediación, al económico, al de atención y cuidado de personas dependientes -incluyendo a los niños-, al de la conciliación de la vida laboral, personal y familiar, o al de atención a familias desfavorecidas, en situación de riesgo y con graves problemas en la dinámica familiar (abusos, violencia, malos-tratos y otras situaciones que son atendidas desde los servicios sociales).

LA TUTORIA


¿QUÉ ES LA TUTORÍA?

Los estudiantes llegan a la escuela con lo que piensan y sienten, con sus deseos y proyectos, con sus preocupaciones y temores, así como con un mundo y una historia personales. Es muy importante que puedan conocerse y comprenderse, que reciban apoyo y orientación para favorecer su desarrollo como personas. Por ello, es necesario que los estudiantes cuenten con personas capacitadas y espacios dedicados específicamente para atenderlos, escucharlos y orientarlos en relación con los diferentes aspectos de su vida personal, poniendo especial atención en el aspecto afectivo.

La labor de tutoría es una respuesta a estas necesidades, en la que los tutores desempeñamos un rol muy importante, dedicándonos de manera especial a brindar orientación a los estudiantes de la sección a nuestro cargo y a facilitar que los estudiantes puedan conocerse, dialogar e interactuar entre sí. El campo de estudio que se interesa por el desarrollo de la orientación en las instituciones educativas se denomina Orientación Educativa. La idea de implementar y perfeccionar estrategias para dar respuesta a las necesidades de orientación de los estudiantes tiene una larga historia (ver los antecedentes de la Tutoría en el Perú, tema de ampliación de esta unidad).
Como docentes, podemos haber observado diversas situaciones que muestran la importancia del acompañamiento y orientación a nuestros estudiantes.


La tutoría juega un rol fundamental en la tarea de brindar una formación integral a nuestros estudiantes, que los prepare para la vida como personas y miembros de una comunidad. Tiene por ello un carácter formativo y preventivo.

Si bien la labor de orientación es inherente a todo docente, la complejidad del proceso de desarrollo y de las necesidades de los estudiantes llevó, históricamente, a concebir diferentes estrategias para intentar abordarla. La tutoría es una de las formas más innovadoras para asegurar que todos los estudiantes reciban orientación, involucrando directamente a los profesores, por eso su práctica se encuentra muy extendida alrededor del mundo.

La presunción básica de la tutoría es que cada estudiante necesita de un “adulto cercano” en la escuela, que lo conozca, en quién confíe y que se preocupe personalmente por él. A grandes rasgos, podemos decir que consiste en que los profesores (que reúnen las características) sean asignados como tutores de los distintos grupos-clase; responsabilidad que significa tanto realizar sesiones de tutoría grupal (la hora de tutoría), como dar apoyo individual a cada estudiante y mantener contacto con los padres de familia de su grupo-clase.

Ya que todo docente ejerce una función orientadora, además del apoyo y orientación que los profesores brindan en sus clases y fuera de ellas, la tutoría asegura que los estudiantes cuenten con una persona (el tutor) y un espacio (la hora de tutoría) especialmente dedicados a su orientación y acompañamiento. Al sumarse, nuestra labor como tutores y profesores contribuye de manera más efectiva al desarrollo pleno de los estudiantes. Esta tarea conjunta de los docentes, para acompañar y orientar a los estudiantes, tiene como horizonte la intencionalidad educativa expresada en el currículo, y contribuye a la consecución de los logros educativos planteados en él.

FUNDAMENTOS DE LA TUTORÍA

De acuerdo con la Ley General de Educación, Artículo 2°, por definición, “La Educación…contribuye a la formación integral de las personas, al pleno desarrollo de sus potencialidades…”.

La tutoría busca apoyar y potenciar esa labor a través del acompañamiento y la orientación de los estudiantes. Para que la tutoría contribuya a este fi n, debe sostenerse en tres aspectos fundamentales:

Ø  El currículo

Ø  El desarrollo humano

Ø  La relación tutor-estudiante

A partir de esta concepción, se desprenden tanto los objetivos y las áreas de la tutoría como el perfil del tutor.

CARACTERÍSTICAS PSICO-PEDAGÓGICAS DEL NIÑO DE 6 A 8 AÑOS.

Partimos de una concepción integral del desarrollo de la persona, aunque por razones de método hemos optado por una separación - un poco superficial - de los ámbitos que configuran la personalidad (Cognitivo, afectivo y social ). No podemos olvidar que en el proceso de aprendizaje intervienen tanto situaciones afectivas ( aceptación, rechazo, motivación, autoestima, auto concepto,...) como Sociales (integración en el grupo clase, aprender de/con los domas,...).

Nuestras alumnas y alumnos del Primer Ciclo de Primaria se encuentran en un periodo madurativo que coincide en el tránsito de lo que Piaget define como PERIODO PREOPERATIVO (Estadio Intuitivo) y el PERIODO DE LAS OPERACIONES CONCRETAS.

La estructura del pensamiento, capacidad para interpretar y actuar sobre la realidad que circunda al individuo, se sitúa, pues, entre el subjetivismo (egocentrismo propio del P. Pre operacional) y el Inicio de la objetividad (descentración cognitivo/afectiva)

Analizaremos brevemente los aspectos que caracterizan dichos periodos.

PERIODO PREOPERACIONAL
Sustentándose en los logros del Periodo anterior (P. Sensorio-motriz, esquemas motrices o de

Acciones) y gracias a la aparición de la función simbólica y del lenguaje, el nieto modifica sus

Esquemas de pensamiento y relación lentamente. La aparición del lenguaje tiene tres consecuencias:

- El inicio de la socialización.

- La interiorización de la palabra.

- La interiorización de las acciones, mediante el uso de signos verbales y sociales.


El juego simbólico colabora también al conocimiento, pero a su vez es un medio de adaptación social y cauce de su afectividad.

Mediante el ensayo y el error el niño llega a un descubrimiento intuitivo de las relaciones concretas (SINCRETISMO), pero es incapaz de tener en cuenta más de una cualidad de los hechos y

Fenómenos que se les presentan (CENTRACION: selección y atención sobre una única cualidad).

En este periodo las acciones están interiorizadas, pueden ser anticipadas o recordadas, pero carecen aún de la reversibilidad, propia de las operaciones.

Las relaciones con los demás vienen determinadas por el egocentrismo. Aun no es capaz de adoptar el punto de vista de los domas diferenciándolo del suyo propio, las normas del juego y

Convivencia también se encuentran bajo la influencia del egocentrismo. La moralidad es heterónoma, impuesta desde el mundo del adulto.

Tanto el egocentrismo como la irreversibilidad del pensamiento pre operacional condicionan los esquemas de tal modo que imposibilitan al niño para organizar y clasificar objetos, así como situaciones temporales y causales, no sintiendo ningún tipo de contradicción. En el periodo siguiente esto podrá ser posible.


PERIODO DE LAS OPERA Clones CONCRETAS


Desde el punto de vista de las relaciones interpersonales, los niños, durante este periodo adquieren cierta capacidad de cooperación con los domas ya que no confunde su punto de vista con el de los

Otros, sino que lo separa y coordina. Al abrirse más a las relaciones sociales descubre al “otro” distinto de sí mismo, lo que supone el inicio de la ruptura del egocentrismo así como el comienzo de su autonomía personal y autoestima.

Como consecuencia de estos procesos sociales se produce un efecto de descentración a nivel afectivo y cognitivo. El niño comienza a ver relación entre causa y efecto, iniciándose un periodo más reflexivo.

El pensamiento intuitivo, que era el mayor grado de equilibrarían en el periodo anterior, se transforma en lo que Piaget define como operaciones concretas (acciones interiorizadas reversibles y

Coordinadas), son concretas porque afectan directamente a objetos, no a hipótesis verbales. Las operaciones concretas son la transición entre las acciones y las estructuras lógicas.

El niño es capaz de clasificar, realizar seriaciones, tablas de doble entradas, correspondencias, tiene asumida la conservación de la cantidad, peso, etc..., pero basándose en cosas concretas y

Tangibles.

Tan importante es conocer las características evolutivas de nuestros alumnos y alumnas como reflexionar sobre el proceso del aprendizaje (cognitivo y afectivo-social). Nos basaremos en algunos

Principios psicológicos de Piaget y deduciremos las aplicaciones pedagógicas que ellos conllevan.

A modo de resumen los principios piagetianos son las siguientes:

1. Piaget concibe la inteligencia como la capacidad del individuo para interrelacionarse con el medio

2. El desarrollo mental es una construcción continuada en la que podemos distinguir:

• Unas estructuras variables (estructura de pensamiento) que son los modos de interpretar la realidad. Cada periodo tiene su propia estructura, una manera peculiar de acercarse a la realidad.

• Un funcionamiento constante basado en los procesos de Asimilación y Acomodación. Asimilación es la integración de lo externo a las estructuras ya conocidas. Acomodación es la transformación de la estructura en función de los cambios. Cuando no existe contradicción entre Asimilación y Acomodación se produce la Equilibrarían.

3. Distingue cuatro grandes periodos por los que pasan todas las personas y su sucesión constante:

4. Cada periodo evolutivo es el sustrato sobre el que se fundamentara el posterior, integrándose en este.

Una vez conocidos los principios psicológicos que sustentan el aprendizaje, pasaremos a comentar las implicaciones pedagógicas derivadas de estos.

1. El medio juega un papel determinante del aprendizaje. Actúa como referente y modificador de las estructuras cognitivas. En nuestro proyecto para el primer ciclo de Primaria tendremos esto en cuenta, atendiendo a los ambientes más primarios y cercanos a nuestros alumnos y alumnas (familia, escuela, ambiente socio-natural rural,...).

Los aprendizajes deberán ser funcionales, para una mejor interacción con el medio. La funcionalidad en esta edad deberé ir orientada hacia el uso y disfrute de las distintas ofertas sociales, conocer las relaciones y funcionamiento de su ambiente más cercano y respetar los usos y costumbres implicados en la convivencia.

En el medio intervienen los “otros”, nuestra labor educativa favorecerá las relaciones en grupos, la

Cooperación en la clase, reparto de funciones, autoestima y confianza, etc...

2. Los alumnos y alumnas construyen progresivamente sus esquemas de conocimiento (cognitivos,

Afectivos y sociales) mediante su relación con el medio, se trata de un proceso activo. Por lo tanto la primera implicación pedagógica que se deduce es que nuestra labor debe favorecer un clima de

Actividad y experimentación (Ensayo y error). El aprendizaje será por descubrimiento, no evitando las contradicciones, porque estas serán las causantes de nuevas reorganizaciones de los esquemas

Cognitivos. Derivado del anterior aparece otro principio ineludible: la individualización. El respeto a los ritmos madurativos y de aprendizajes.

Nuestra labor como maestros será ayudar a nuestras alumnas y alumnos para la reorganización de los esquemas mentales, crearles conflictos cognitivos mediante el ejercicio de una observación

Mas sistemática y enriquecedora, eliminando la contracción perceptiva de la edad. Todo ello en un clima que de seguridad y aceptación de las diferencias individuales.

En nuestro Primer Ciclo de Primaria se deberán desarrollarlos procesos mentales de seriación, clasificación, cantidad, observación, etc... Que subyacen en la mayoría de los aprendizajes posteriores.

3. Nuestros alumnos y alumnas, como ya se ha indicado, se encuentran en la transición del Periodo Pre operativo y el de la Operaciones Concretas. Si cada periodo es el substrato donde se

Fundamentara en posterior, integrándose en este, no podemos olvidar que tendremos que recurrir a los esquemas mentales del periodo anterior para la reorganización de los nuevos. Así pues, se

Utilizan el juego, la dramatización, el lenguaje (interiorizado) y el dibujo como punto de partida y referencia a la hora de iniciar nuevos aprendizajes.

Características de los niños de 7 a 8 años en tres áreas principales


características de los niños de 7 a 8 años en tres áreas principales: físicas (del cuerpo), sociales (las relaciones con los demás), emotivas (los sentimientos), e intelectuales (pensamiento y lenguaje). Acuérdate que todos los niños de esta edad son diferentes y que llegan a las distintas etapas a momentos distintos.

EL DESARROLLO FISICO

Los músculos principales en los brazos y las piernas están más desarrollados que los músculos secundarios. Los niños pueden tirar una pelota y correr, pero les es difícil hacer las dos cosas a la vez. Aunque los niños se sientan cansados, no querrán hacerlo. Debes programar periodos de descanso.

Puede que haya mucha diferencia en el tamaño y en las habilidades físicas de los niños. Esto afectara la forma en que se relacionan con otros, como se sienten consigo mismos, y lo que hacen.

Los niños de 7 a 9 años están aprendiendo a usar sus músculos pequeños (escribir a lápiz) y sus músculos principales (como atrapar una pelota en el aire).

EL DESARROLLO SOCIAL Y EMOTIVO

Los niños de esta edad quieren hacer las cosas por si solos y para ellos mismos. Sin embargo, deben tener disponible a adultos que los ayuden cuando pidan ayuda o cuando esta sea necesaria.

    Los niños de esta edad y del mismo sexo se ayudan a sí mismos. Necesitan:

        Entretenimiento y excitación jugando juntos,

        Aprender mediante la observación y la conversación,

        Ayuda en los momentos difíciles,

        Apoyo en momentos de tensión,

        Ayuda para expresar (o comprender) lo que sienten

    Los niños necesitan tener reglas, limites fijos, y ayuda para resolver problemas.

    Ellos necesitan ayuda para resolver problemas.

    Están comenzando a comprender el punto de vista de los demás, pero aún tienen dificultades para comprender los sentimientos y las necesidades de otros.

    Muchos necesitan ayuda para expresar sus emociones de manera apropiada cuando están enojados o preocupados.

    Más que críticas, necesitan amor, cariño, atención y aprobación de sus padres y de ti.


EL DESARROLLO INTELECTUAL

    A esta edad tienen cada vez mejor memoria y prestan más atención a lo que dices. Expresan y hablan de sus sentimientos con mayor rapidez.

    Las cosas tienden a ser en blanco y negro, buenas o malas, fabulosas o terribles, divertidas o aburridas. Muy pocas veces se definen en término medio.

    A esta edad están aprendiendo a planear con anticipación y a considerar lo que están haciendo.

    Poco a poco aprenden a analizar las cosas. Les gusta tener una variedad de actividades, como clubes, juegos reglamentados, y coleccionar cosas.

    Al sugerirles algo puede que te contesten: "Eso es una tontería." o "No lo quiero hacer."

    Siguen pensando mucho en sí mismos, aunque ya comienzan a pensar en los otros.

    Con frecuencia escucharas cosas como: "eso no es justo!". Con frecuencia rehúsan aceptar reglas que no fueron establecidas por ellos.

ACTIVIDADES PARA PROBAR                                        

 Los niños aprenden mejor participando en actividades. Haz demostraciones cuando les des instrucciones para actividades o proyectos. Dales ejemplos.

    Haz que participen en proyectos, juegos, o actividades en las cuales tengan que usar los músculos principales y secundarios juntos. Sugiere actividades que sean fáciles de completar. No esperes que los niños de esta edad sean perfectos.

    Estimula los juegos cooperativos en lugar de las actividades competitivas. Nadie debe sentirse como un perdedor. A los niños les gusta participar tanto en juegos cooperativos como competitivos. Ambos sirven para ayudar a los niños a prepararse para el mundo adulto. Ayuda a todos los niños a sentirse como ganadores.

    Anima a los niños a coleccionar cosas como conchas, estampillas, o flores.

    Estimula los juegos de fantasía porque todavía son un instrumento de aprendizaje importante.

    Dales oportunidad para correr, saltar, brincar y encaramarse.

    Estimúlalos a bailar al compás de la música.

    Estimúlalos a que hablen de sus sentimientos mientras trabajas y juegas con ellos.